martes, marzo 14, 2006

A la deriva

La barca amaba el mar, por eso levó el ancla de sus prejuicios, para entregarse con pasión al vaivén de sus saladas caricias. Él, en una coqueta demostración de poder, se la tragó.

Etiquetas:

2 Comments:

Anonymous Rubén García said...

a la deriva... hermosa mini, que refleja tu deseo de vivir minuto a minuto.Es elegir el deseo... felicidades por tu libro... un abrazo y un beso, querida amiga

6:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Espero que esta segunda vez quede registrado. A la deriva, una mini que nos propone vivir minuto a minuto.Todos andamos ala deriva. Un beso y un abrazo ruben garcia... mi espacio..//spaces.msn.com/senderoo

6:14 p. m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home